Mindfulness. ¿Lo necesitas?

08.04.2021

Mindfulness

El Mindfulness no es nuevo, aunque de un tiempo a esta parte lo oigas por todas partes. Su origen se remonta a los monjes de hace más de dos mil años que más bien meditaban, pero la occidentalización lo adaptó hasta convertirlo en lo que es hoy. Meditar y hacer mindfulness no es lo mismo, aunque compartan muchos aspectos.

El Instituto Europeo de Psicología Positiva (IEPP) explica en su web que el mindfulness se practica para que la vida de las personas sea mejor. Las creencias religiosas o la filosofía quedan fuera en todos los aspectos, pese a que muchos lo atribuyan al budismo por su origen.

En qué consiste el Mindfulness

Lo que importa es aquí y ahora; esa es la premisa fundamental del Mindfulness. Si crees que es fácil, prueba a focalizarte solo en el momento sin pretender cambiarlo y sin opinar sobre él. Es una manera de que la consciencia plena fluya y quede separada por completo de todo tipo de distracción.

Con la práctica del Mindfulness se conecta con uno mismo. Mente, cuerpo y emociones se fusionan para que lo veas todo con una perspectiva distinta. Con esta técnica milenaria te puedes convertir en observador de tu propio ser y eso hará que tomes conciencia de cuanto te rodea.

Beneficios de Mindfulness

Según el IEPP, practicar mindfulness con asiduidad es muy bueno no solo para la cabeza, sino también para el cuerpo. Si te decantas por su práctica, debes saber algo: ¡hay que entrenar! Toma nota de esta lista de bondades para empezar en cuanto antes y no desesperes si el primer día crees que no te ha servido.

1. Mejora de la salud física.

2. Facilita la concentración.

3. Reduce la ansiedad.

4. Fomenta la resiliencia.

5. Estimula la memoria.

6. Permite el autocontrol.

7. Reduce el estrés.

8. Evita pensamientos intrusivos.

9. Mejora de la salud mental.

10. Regula las emociones y sentimientos.

Playa dibujada Mindfulness

Cómo se hace el Mindfulness

El tiempo de práctica de Mindfulness ideal es de 30 minutos, pero lo normal es que vayas poco a poco. El primer día date por satisfecho si lo haces unos minutos y piensa que la perseverancia es la base del éxito. Sé paciente, constante y ten en cuenta estas pautas:

  • Ropa cómoda. Olvídate de la estrechez de esa ropa con la que casi no pues moverte. Busca en tu armario algo con lo que de verdad te sientas a gusto y prepara un tatami para el suelo.
  • Postura correcta. Tienes dos opciones; una es tumbarte y la otra sentarte con una postura controlada. La espalda tiene que estar recta para poder respirar sin dificultad.
  • Siente la respiración. La concentración te ayudará a notar el aire penetrando en tus pulmones. Aunque suene muy poético, sentirás cómo se llena tu cuerpo de oxígeno y al salir se lleva consigo la negatividad.
  • Elige el momento. Si necesitas 30 minutos, 15 o 10 piensa antes de empezar cuándo los tendrás sin interrupciones. Cualquier momento es bueno si es pleno.
  • Que fluya el pensamiento. Las emociones serán bienvenidas porque tu actitud es receptiva. No juzgues lo que venga, solo recibe, acepta y neutraliza.
  • Busca un lugar adecuado. Los ruidos o distracciones no son buenos aliados del mindfulness. Elige un sitio en el que estén bien y con una buena temperatura; si es al aire libre ¡perfecto!

Un momento de reflexión

La vida está repleta de estresores diarios que nos impiden estar bien con nosotros mismo. En muchas ocasiones, el ruido mental se apodera de todo y es necesario pararse a pensar. Si has sentido alguna de estas claves en ti mismo, quizá sea el momento de empezar con el mindfulness.

1. Necesitas sintonizar con tu yo interior.

2. Quieres cambiar algo que no te gusta.

3. Necesitas un espacio para ti.

4. Piensas demasiado en el pasado.

5. Te agobia el futuro.

6. La ansiedad te impide hacer cosas.

 

Si te ha interesado el mindfulness como rutina para sentirte mejor contigo mismo, hay muchos recursos gratuitos que pueden orientarte, como los podcast de la IEPP Otra opción es ponerte a estudiar sobre inteligencia emocional y mindfulness para saber si de verdad esto va contigo.

Esta última posibilidad puede salirte un poco más cara, pero si necesitas dinero para ponerte en marcha, recuerda los préstamos online. Si es la primera vez que pides uno, en estos momentos puedes conseguir hasta 230 euros sin intereses ni comisiones (esta cantidad puede ir teniendo variaciones).